La preocupación por la contaminación provocada por hidrocarburos volvió a crecer en Salina Cruz luego de que durante el fin de semana se detectaran nuevas fugas de combustóleo en distintos puntos de la ciudad, una situación que mantiene en alerta a autoridades y habitantes de varias colonias del puerto.
Elementos de Protección Civil, Bomberos, Policía Municipal y personal de Ecología intervinieron el pasado sábado para contener los derrames reportados en zonas urbanas del municipio. Con estos hechos, ya son cinco los eventos de contaminación registrados durante junio y cerca de 61 los acumulados desde 2022, según datos del gobierno local.
Uno de los casos más relevantes ocurrió en la colonia Aviación, donde una fuga proveniente de la red de ductos contaminó una superficie cercana a los 300 metros cuadrados. La zona fue acordonada para evitar riesgos a la población mientras se realizaban las labores de atención.
Las afectaciones también alcanzaron las colonias Monte Albán, Hidalgo Poniente y Jesús Rasgado, entre otros sectores, donde vecinos han manifestado preocupación por la recurrencia de estos incidentes y sus posibles consecuencias para la salud y el medio ambiente.
El escenario resulta especialmente delicado debido a las condiciones meteorológicas previstas para los próximos días. La Coordinación Estatal de Protección Civil y Gestión de Riesgos informó que durante esta semana se esperan lluvias de intensidad fuerte a muy fuerte en diversas regiones de Oaxaca, incluido el Istmo de Tehuantepec. Esta situación podría favorecer el arrastre de residuos contaminantes hacia viviendas, calles, drenajes y cuerpos de agua, aumentando el riesgo de afectaciones para la población.
Autoridades municipales han señalado que los constantes derrames están relacionados con el deterioro y la falta de mantenimiento de la infraestructura petrolera que opera en la zona. Por ello, exigieron acciones preventivas y correctivas para evitar que estos episodios continúen repitiéndose.
Mientras avanzan las labores de limpieza y supervisión, habitantes de las áreas afectadas demandan una solución de fondo que garantice la seguridad ambiental del puerto, donde los derrames de hidrocarburos se han convertido en un problema recurrente que amenaza tanto al entorno como a la salud de cientos de familias.
