Nutriólogos advirtieron que México ocupa el primer lugar mundial en obesidad infantil, una situación que calificaron como alarmante por las complicaciones que ya comienzan a presentarse en edades cada vez más tempranas. Señalaron que la obesidad en niñas y niños no solo impacta su desarrollo físico y emocional, sino que también está estrechamente relacionada con el aumento de casos de diabetes infantil, una enfermedad que antes se observaba principalmente en adultos.
Las y los especialistas explicaron que la obesidad genera resistencia a la insulina, proceso en el que el cuerpo tiene dificultad para aprovechar la glucosa. Indicaron que uno de los signos visibles es la presencia de acantosis en el cuello, manchas oscuras en la piel, que refleja que el organismo ya está teniendo problemas para regular el azúcar en sangre. De no intervenir a tiempo, advirtieron, esta condición puede evolucionar hacia diabetes infantil, lo que implica tratamiento de por vida y riesgo de complicaciones mayores.
Subrayaron que los primeros años de vida, de los seis meses a los cinco años, son decisivos para la formación de hábitos alimentarios. En esta etapa se construyen las bases de la alimentación que niñas y niños mantendrán a lo largo de su vida, por lo que una dieta alta en ultraprocesados y bebidas azucaradas aumenta significativamente las probabilidades de obesidad y, con ello, de desarrollar diabetes a edad temprana.
Finalmente, las y los especialistas enfatizaron que la prevención debe iniciar desde el hogar y de forma cotidiana. Señalaron que no se trata únicamente de controlar el peso, sino de evitar que niñas y niños desarrollen enfermedades crónicas como la diabetes infantil. Por ello, exhortaron a madres, padres y personas tutoras a fomentar hábitos alimentarios saludables, promover la actividad física y acudir a revisiones médicas periódicas para detectar a tiempo posibles riesgos.
