Durante años, Japón mantuvo una política enfocada en limitar su participación en temas militares, sin embargo, esto comienza a cambiar con nuevas decisiones del gobierno.
La primera ministra Sanae Takaichi autorizó la venta de armamento al extranjero, marcando un giro en la estrategia del país frente al contexto internacional.
La medida ha generado debate, ya que algunos la ven como una respuesta a tensiones globales, mientras otros consideran que rompe con el enfoque pacifista que caracterizó a Japón durante décadas.
