Ixtlán de Juárez se convirtió en el primer municipio de Oaxaca en establecer de manera formal la prohibición de venta, suministro y promoción de bebidas energizantes a menores de edad, como parte de una estrategia enfocada en la protección de la salud de niñas, niños y adolescentes.
A través de una circular oficial emitida por el Ayuntamiento, se informó que a partir de esta disposición ningún establecimiento podrá vender este tipo de productos a personas menores de 18 años, por lo que será obligatorio solicitar una identificación oficial que compruebe la mayoría de edad del comprador.
Además, los comercios deberán retirar estas bebidas de espacios visibles para menores y evitar cualquier tipo de publicidad o promoción dirigida a este sector de la población, con el objetivo de reducir su consumo y prevenir afectaciones a la salud derivadas de la ingesta frecuente de estos productos.
Especialistas en salud han advertido que el consumo excesivo de bebidas energizantes en menores puede provocar alteraciones en el ritmo cardíaco, aumento de la presión arterial, insomnio, ansiedad, irritabilidad y problemas de concentración. Debido a sus altos niveles de cafeína y azúcar, también pueden generar dependencia y afectar el desarrollo físico y emocional de niñas, niños y adolescentes.
Las autoridades municipales advirtieron que quienes incumplan esta normativa podrán recibir sanciones económicas que van desde los 2 mil hasta casi 30 mil pesos, dependiendo de la falta cometida. En caso de reincidencia, se contempla incluso la clausura temporal o definitiva del establecimiento.
El gobierno municipal señaló que esta medida busca fortalecer el desarrollo integral de las familias y garantizar mejores condiciones de bienestar para la comunidad, especialmente entre la población joven.
Con esta acción, Ixtlán de Juárez marca un precedente en el estado y abre la puerta para que otros municipios analicen regulaciones similares frente al creciente consumo de bebidas energizantes entre menores de edad.
