El Instituto Nacional de Cancerología, mejor conocido como INCan, anunció la incorporación de nueva tecnología de última generación para fortalecer la atención de pacientes con cáncer en México. Se trata de un acelerador lineal y un tomógrafo especializado que permitirán incrementar la capacidad de atención y reducir significativamente los tiempos de espera para tratamientos de radioterapia.
Y aunque a simple vista podría parecer una noticia técnica, en realidad estamos hablando de una herramienta que puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte para miles de personas.
Actualmente, el cáncer es una de las principales causas de muerte en México y representa uno de los mayores desafíos para el sistema de salud. Tan solo en el INCan ingresan alrededor de 8 mil 800 pacientes nuevos cada año, provenientes de prácticamente todas las regiones del país. Además, el instituto realiza más de 62 mil sesiones de radioterapia anuales y más de 6 mil 500 cirugías especializadas.
Uno de los datos más relevantes es que más del 55% de los pacientes con cáncer requieren radioterapia en alguna etapa de su tratamiento. Sin embargo, históricamente, uno de los principales problemas en México ha sido la falta de equipos suficientes y los largos tiempos de espera para recibir atención.
La nueva tecnología permitirá atender hasta 1,800 pacientes mensuales, reduciendo los tiempos de espera a menos de cuatro semanas y ofreciendo tratamientos mucho más precisos. Los especialistas explican que estos aceleradores lineales son capaces de dirigir la radiación con precisión milimétrica, concentrándola sobre el tumor y reduciendo el daño a tejidos sanos.
Esto significa menos efectos secundarios, tratamientos más eficaces y, en algunos casos, una reducción importante en el número de sesiones necesarias para los pacientes.
La noticia tiene una relevancia especial para estados como Oaxaca. Cada año, cientos de pacientes oaxaqueños deben trasladarse a la Ciudad de México para recibir atención oncológica especializada, lo que implica gastos en transporte, hospedaje, alimentación y la separación temporal de sus familias. La mejora en la capacidad del INCan podría traducirse en diagnósticos más rápidos y tratamientos oportunos para quienes no tienen acceso a servicios especializados cerca de casa.
