Hospitales y centros de salud han reportado un incremento en casos relacionados con golpes de calor. Este padecimiento puede ser grave si no se atiende oportunamente, especialmente en adultos mayores y niños.
Entre las recomendaciones se encuentran evitar actividades físicas intensas bajo el sol, ingerir abundantes líquidos y permanecer en espacios ventilados. Los síntomas incluyen piel caliente, confusión y pérdida del conocimiento.
A su vez, también expertos destacan que mantenerse hidratado es fundamental durante los días de altas temperaturas. La pérdida de líquidos puede provocar deshidratación, afectando el funcionamiento del organismo.