El Gobierno de México puso en marcha una estrategia nacional de infraestructura en salud con el objetivo de consolidar un sistema universal de atención médica, mediante el trabajo conjunto del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y el IMSS-Bienestar.
Durante la presentación del proyecto, el director general del IMSS, Zoé Robledo, explicó que esta política forma parte de la estrategia impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para ampliar la cobertura de los servicios de salud y garantizar una atención más eficiente para la población.
El funcionario señaló que el plan contempla el desarrollo de nueva infraestructura hospitalaria, la ampliación y modernización de unidades médicas, así como el fortalecimiento del equipamiento y la capacidad operativa de las instituciones que integran el sistema público de salud.
Robledo destacó que, por primera vez, el IMSS, el ISSSTE y el IMSS-Bienestar trabajan bajo una visión coordinada para planear y ejecutar proyectos de infraestructura, con el propósito de optimizar recursos, evitar duplicidades y responder a las necesidades médicas de las distintas regiones del país.
Indicó que este esquema busca conformar una red nacional de servicios en la que las tres instituciones complementen sus capacidades, permitiendo que más personas accedan a atención médica oportuna y de calidad, especialmente en zonas donde existe mayor demanda o rezago en materia hospitalaria.
Asimismo, subrayó que el fortalecimiento de la infraestructura será acompañado por acciones para incrementar la capacidad de atención, incorporar equipamiento de última generación y mejorar las condiciones en las que se brindan los servicios de salud.
