El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó duras críticas contra el rumbo que ha tomado Europa, al considerar que sus decisiones en materia energética y migratoria han debilitado al continente. Durante un discurso ante líderes políticos y económicos, el mandatario cuestionó la dirección de varios gobiernos europeos y advirtió que sus políticas actuales podrían afectar la estabilidad y competitividad de la región en el escenario global.
Uno de los puntos que más llamó la atención fue su insistencia en la relevancia estratégica de Groenlandia, territorio autónomo bajo soberanía danesa ubicado en el Ártico. Trump reiteró su interés en que Estados Unidos tenga un papel central en la isla, al considerarla clave para la seguridad internacional frente a potencias como Rusia y China, argumentando que su ubicación es fundamental para la defensa y vigilancia en esa zona del mundo.
Además de estos señalamientos, el mandatario estadounidense aprovechó para destacar el desempeño económico de su país y defender su política proteccionista, asegurando que Estados Unidos continúa siendo un motor de crecimiento global. Sus declaraciones generaron reacciones encontradas entre aliados europeos, quienes han rechazado cualquier intento de intervención sobre Groenlandia y han defendido su autonomía política y territorial.
