Dormir con audífonos puestos se ha convertido en un hábito común entre jóvenes, pero especialistas del Instituto Mexicano del Seguro Social y la Organización Mundial de la Salud advierten que esta práctica puede afectar seriamente la salud auditiva a largo plazo. De acuerdo con estas instituciones, la exposición constante al sonido durante la noche puede acelerar el desgaste del oído y provocar daños que no se recuperan.
Según el IMSS, el uso prolongado de audífonos combinado con ruido constante puede adelantar la pérdida auditiva hasta por décadas, incluso hasta el equivalente a 30 años de deterioro en la capacidad de escuchar. Además, se estima que una parte importante de pacientes a partir de los 40 años ya presenta algún grado de sordera relacionada con la exposición al ruido. La OMS también ha alertado que más de mil millones de jóvenes en el mundo están en riesgo de sufrir pérdida auditiva permanente por prácticas como escuchar música a alto volumen o dormir con audífonos.
Especialistas explican que el daño ocurre porque el sonido constante puede afectar las células del oído responsables de la audición, provocando un deterioro que no se puede revertir. También se ha observado que dormir con audífonos por varias horas puede aumentar el riesgo de irritaciones o infecciones en el oído y alterar el descanso profundo, lo que deja cansancio al día siguiente. Por ello, recomiendan evitar el uso de audífonos durante toda la noche y optar por alternativas más seguras como temporizadores de audio, bocinas con volumen bajo o dispositivos diseñados para descanso
