A través de la llamada “danza artesanal”, el bailarín oaxaqueño Wilber Mendoza impulsa una propuesta escénica enfocada en preservar las lenguas originarias, la memoria familiar y las tradiciones comunitarias de Oaxaca mediante procesos artísticos elaborados de forma manual y con materiales biodegradables.
El artista explicó que este concepto nace de una creación ligada a los ritmos humanos y familiares, alejados de dinámicas industriales, donde cada elemento utilizado en escena mantiene relación con el trabajo artesanal de las comunidades. Señaló que tanto el vestuario como la escenografía y la utilería son elaborados con materiales que reflejan el quehacer artístico tradicional de la entidad.
Asimismo, destacó que en sus presentaciones incorpora sus lenguas maternas, el zapoteco y el mixteco, como parte de una propuesta que busca mantener vivas las raíces culturales y la identidad de los pueblos originarios. Añadió que recientemente presentó una programación integrada por tres obras creadas durante los últimos cinco años bajo esta línea artística.
Finalmente, Mendoza subrayó la importancia de continuar respaldando proyectos culturales independientes, al considerar que permiten fortalecer la difusión de la danza creada por artistas oaxaqueños y dar continuidad a expresiones vinculadas con la tradición y la memoria colectiva.
