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cuando la isla habla a silbidos y el mensaje vuela por el aire

En la isla de La Gomera existe una forma de comunicación que no necesita cables ni pantallas, solo aire y oído atento. El silbo gomero es un lenguaje silbado que reproduce el español mediante variaciones de tono y continuidad, permitiendo que los mensajes viajen kilómetros entre barrancos y montañas. Más que una curiosidad sonora, se trata de una herramienta creada para sobrevivir y entenderse en un territorio donde la voz común no siempre alcanza.

Su origen se remonta a tiempos ancestrales, cuando los primeros habitantes de la isla idearon esta técnica para comunicarse a largas distancias. Con la llegada del castellano, el sistema no desapareció, sino que se adaptó y evolucionó hasta convertir los sonidos del idioma en seis silbidos básicos, dos que representan las vocales y cuatro que sustituyen a las consonantes. Así, el silbo logró mantenerse vivo, transmitiéndose de generación en generación como un saber colectivo.

Hoy en día, el silbo gomero se practica no solo por necesidad, sino por identidad y memoria cultural. Se enseña en las escuelas desde finales del siglo pasado para evitar su desaparición y fue reconocido internacionalmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Lejos de quedar en el pasado, este lenguaje sigue recordando que la comunicación también puede ser creatividad, adaptación y orgullo de origen.