La música en el teatro puede desempeñar un papel más allá del acompañamiento escénico y convertirse en una herramienta narrativa capaz de transmitir emociones, construir atmósferas y contribuir al desarrollo de una historia, señaló la compositora Tania Chan.
La creadora explicó que el trabajo sonoro en una puesta en escena implica la construcción de ambientes que dialogan con los personajes y las acciones que ocurren sobre el escenario. Para ello, se utilizan recursos como composiciones originales, voces y sonidos ambientales que ayudan a reforzar el mensaje de la obra y la experiencia del espectador.
Indicó que el diseño sonoro permite comunicar aspectos que en ocasiones no pueden expresarse únicamente mediante la actuación o el texto, por lo que la música adquiere una función activa dentro de la narrativa.
Finalmente, destacó que la integración entre música, movimiento e interpretación favorece experiencias escénicas más inmersivas para el público, al tiempo que amplía las posibilidades del lenguaje teatral. Bajo esta visión, la música deja de ser un elemento secundario para convertirse en una presencia que acompaña y fortalece el relato desde el escenario.
