El gobierno de Colombia autorizó la implementación de medidas para controlar la población de hipopótamos descendientes de los ejemplares introducidos por Pablo Escobar, entre ellas la eutanasia de hasta 80 individuos, como parte de una estrategia para mitigar su impacto en la cuenca del río Magdalena.
Actualmente, se estima que más de 150 hipopótamos habitan en libertad en esta región, donde han sido catalogados como especie invasora debido a los daños que provocan en los ecosistemas acuáticos, la fauna nativa y los riesgos que representan para las comunidades cercanas.
Las autoridades señalaron que esta medida forma parte de un plan integral que también contempla la esterilización y el traslado de ejemplares; sin embargo, estas alternativas han enfrentado limitaciones logísticas, sanitarias y la negativa de algunos países a recibirlos.
La decisión ha generado un debate entre especialistas y organizaciones defensoras de animales, quienes advierten sobre la urgencia de atender el problema ambiental, mientras que otros sectores exigen priorizar métodos no letales para el control de la población.
