En los últimos meses, la producción de sandía en distintas zonas del estado ha registrado un comportamiento contrastante debido a las condiciones climáticas, donde las altas temperaturas han favorecido el desarrollo del fruto, mientras que en regiones cercanas a los Valles Centrales se han presentado lluvias intensas y granizadas que afectan los cultivos.
De acuerdo con Abel Aguilar Chávez, productor de sandía, el calor ha sido un factor determinante para acelerar el crecimiento del fruto, permitiendo que alcance su punto de cosecha en un periodo aproximado de 100 días. Esta condición ha generado expectativas positivas entre los productores, quienes prevén una buena temporada tanto en producción como en ventas.
Sin embargo, señaló que en algunas zonas cercanas, las precipitaciones excesivas y las granizadas han provocado daños en los sembradíos, impactando la calidad del fruto y reduciendo el rendimiento en ciertas parcelas, lo que representa un desafío para el sector.
A pesar de este panorama, los productores mantienen una perspectiva favorable, al considerar que las condiciones de calor predominantes en varias regiones podrían compensar las afectaciones y permitir una temporada productiva de sandía.
