Vecinos del Centro Histórico de Oaxaca retiraron los esténciles colocados en la fachada exterior de la Iglesia del Carmen Bajo, inmueble catalogado como patrimonio histórico, en una acción ciudadana y realizada con el acompañamiento de personal del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) en Oaxaca.
De acuerdo con los participantes, la decisión de intervenir surgió luego de que el templo amaneciera con decenas de estas impresiones adheridas a sus muros. Hombres y mujeres, en su mayoría habitantes de la zona, utilizaron herramientas propias para despegar el material colocado sobre el recinto religioso.
A través de redes sociales, se destacó que la jornada representa una muestra de participación ciudadana y de corresponsabilidad en el cuidado de la ciudad.
La acción, sin embargo, dividió opiniones entre la ciudadanía. Mientras algunos reconocieron el retiro de los esténciles como un esfuerzo legítimo para preservar los espacios históricos del Centro Histórico, otros cuestionaron la medida al considerarla una forma de censura hacia expresiones vinculadas con la inconformidad social y la memoria colectiva. El hecho reabrió el debate sobre hasta dónde debe privilegiarse la conservación del patrimonio y cuáles son los límites de la expresión en el espacio público.
