Durante la revisión del T-MEC que se encamina para 2026, voces del sector privado en Canadá han colocado a México “en una lista de alertas” por sus políticas en sectores como energía, minería y agricultura, señalando que podrían complicar la negociación trilateral con Estados Unidos y Ottawa. 
Empresarios canadienses han advertido que restricciones como el control estatal del litio, barreras a la canola transgénica y falta de condiciones equitativas para inversión extranjera podrían tensar la relación comercial dentro del tratado.
