En la Mixteca Alta, la gastronomía también es una forma de preservar la historia y las costumbres de las comunidades. Un ejemplo de ello es la barbacoa de Villa Tejúpam de la Unión, platillo cuya preparación tradicional continúa transmitiéndose de generación en generación.
La elaboración de esta especialidad comienza con la carne de borrego, que es cocinada lentamente en un horno de tierra, un proceso que requiere experiencia para controlar el calor y lograr que la carne alcance la textura y sabor característicos de la barbacoa.
Uno de los elementos distintivos de su preparación es el uso de pencas de maguey, con las que se cubre la carne dentro del horno. El método, conservado por las familias de la comunidad, forma parte de los conocimientos culinarios que han permanecido vigentes pese al paso del tiempo.
La jornada de preparación también implica una serie de pasos que requieren paciencia y trabajo colectivo, desde la elaboración del horno y la colocación de la carne hasta el momento en que se destapa para servirla.
En la mesa, la barbacoa suele acompañarse con consomé, masita y tortillas hechas a mano, complementos que forman parte de la manera tradicional de disfrutar este platillo en la comunidad.
Más allá de su sabor, la barbacoa representa una práctica vinculada con la identidad de Villa Tejúpam de la Unión. Su elaboración permite conservar técnicas, conocimientos y costumbres que han sido compartidos entre generaciones y que forman parte del patrimonio gastronómico de la Mixteca Alta.
De esta manera, cada horno de tierra que vuelve a encenderse mantiene vigente una tradición culinaria que distingue al municipio y que continúa encontrando en las familias de Tejúpam a sus principales guardianes.
