En México, las quejas contra bancos y servicios financieros continúan en aumento y reflejan un problema creciente de seguridad digital y atención al usuario. De acuerdo con datos recientes de la CONDUSEF, las reclamaciones crecieron alrededor de un 10%, superando los 7.2 millones de casos, lo que representa el nivel más alto desde el año 2020.
Lo más alarmante es que más del 70% de estas quejas están relacionadas con posibles fraudes, es decir, más de 5.2 millones de reportes involucran cargos no reconocidos, transferencias indebidas o suplantación de identidad bancaria.
Este fenómeno no es nuevo, pero sí va en aumento. Tan solo en el primer semestre de 2025, se registraron más de 2.4 millones de reclamaciones por fraude bancario, con pérdidas que superaron los 10 mil millones de pesos. 
Además, se estima que más de 13.5 millones de mexicanos han sido víctimas de algún tipo de fraude financiero, con pérdidas promedio de 8,750 pesos por persona, y lo más preocupante es que solo 9% de los afectados presenta una denuncia formal. 
En cuanto al tipo de operaciones más vulnerables, las tarjetas de crédito, débito y la banca móvil concentran más del 50% de las reclamaciones, lo que evidencia que el crecimiento de los servicios digitales también ha abierto la puerta a nuevos riesgos. 
Otro dato relevante es que los cinco bancos más grandes del país concentran más del 70% de las quejas, debido principalmente a su alta cantidad de usuarios, destacando instituciones como BBVA, Banamex, Banco Azteca, Banorte y Santander. 
Incluso, en la Ciudad de México, más del 31% de las reclamaciones están directamente relacionadas con posibles fraudes, principalmente por consumos no reconocidos y transferencias electrónicas irregulares. 
Especialistas advierten que el crecimiento del comercio electrónico —que ya representa cerca del 29% de todas las transacciones con tarjeta en el país— ha incrementado la exposición a fraudes digitales. 
Ante este panorama, autoridades financieras han reforzado medidas como límites en transferencias y sistemas de autenticación, pero el reto sigue siendo grande: la combinación de digitalización acelerada, baja cultura de prevención y nuevas formas de ciberdelito está provocando que el fraude bancario se convierta en uno de los principales riesgos financieros para millones de mexicanos.
