Con la llegada de las altas temperaturas, autoridades de salud han llamado a la población a mantenerse alerta ante la presencia de la llamada “chinche besucona”, un insecto que puede transmitir el parásito Trypanosoma cruzi, relacionado con la enfermedad de Chagas. Este insecto suele esconderse en grietas, patios, techos y zonas con acumulación de madera o basura, además de aparecer con mayor frecuencia durante las noches. El contagio no ocurre directamente por la picadura, sino cuando las heces del insecto entran al cuerpo a través de heridas, ojos, nariz o boca.
Especialistas señalan que muchas personas pueden no presentar síntomas al inicio, aunque en algunos casos aparecen fiebre, cansancio, dolor de cabeza, inflamación en la zona de la picadura, náuseas o hinchazón de párpados. Sin tratamiento, la infección puede avanzar silenciosamente durante años y provocar consecuencias graves como problemas del corazón, arritmias, insuficiencia cardíaca o afectaciones digestivas.
En caso de encontrar una chinche besucona o sospechar de una picadura, se recomienda evitar aplastarla o tocarla directamente. Lo ideal es colocarla en un recipiente cerrado, lavar la zona afectada con agua y jabón, no rascarse y acudir a revisión médica si aparecen molestias o inflamación. Autoridades sanitarias también piden mantener limpios los espacios, sellar grietas y reportar estos insectos para su análisis y prevención.
