Especialistas advierten que el Mundial 2026, que se celebrará en Estados Unidos, México y Canadá, podría enfrentarse a condiciones climáticas extremas, con altas temperaturas y lluvias intensas que afectarían partidos y aficionados.
Las sedes en ciudades como Monterrey, Dallas y Miami serían de las más expuestas al calor. El fenómeno de El Niño y el cambio climático podrían provocar olas de calor, tormentas y humedad elevada durante el torneo, aumentando riesgos para jugadores y asistentes.
Expertos señalan que será clave ajustar horarios y reforzar medidas de protección para evitar golpes de calor y afectaciones en el desarrollo del evento.