El Hantavirus mantiene la atención de autoridades sanitarias debido a su capacidad de provocar enfermedades graves en humanos, principalmente el Síndrome pulmonar por hantavirus, una afección que compromete los pulmones y puede poner en riesgo la vida.
Especialistas señalan que este virus habita en roedores silvestres, los cuales actúan como portadores sin desarrollar síntomas. El contagio en personas ocurre al inhalar partículas contaminadas provenientes de orina, saliva o heces, sobre todo en espacios cerrados o con poca ventilación. También puede transmitirse por contacto directo con superficies contaminadas o, en menor medida, por mordeduras.
Los síntomas pueden aparecer entre una y seis semanas después del contagio. Entre los principales se encuentran fiebre, dolor muscular, cansancio intenso, dolor de cabeza y malestar general. En casos más severos, la enfermedad evoluciona hacia dificultad respiratoria por acumulación de líquido en los pulmones.
Ante este panorama, se recomienda mantener espacios limpios, evitar la presencia de roedores en viviendas, sellar posibles accesos y utilizar protección al realizar labores de limpieza en áreas cerradas. La atención médica oportuna es fundamental para reducir complicaciones.
