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Nueva variedad de café arábiga hecha en Chiapas que resiste a la roya y produce 40% más

Tras más de 15 de investigación genética, el Instituto Nacional de Investigaciones Forestales, Agrícolas y Pecuarias (INIFAP) liberó en 2024 la variedad de café arábiga Talismán, un material creado específicamente para enfrentar las peores amenazas del cafetal chiapaneco: la roya, la broca y el cambio climático.

 

Juan Francisco Caballero Pérez, investigador titular del Campo Experimental Rosario Izapa del INIFAP, explicó que esta variedad nace de una larga historia de lucha contra la roya del cafeto, enfermedad que tuvo un brote devastador en los años ochenta y un rebrote alarmante en 2012 que casi colapsa la cafeticultura nacional.

Juan Francisco Caballero Pérez, investigador del INIFAP Rosario Izapa: “A partir de los trabajos de investigación por la roya se generaron dos variedades, la variedad Oro Azteca en 1994 y la variedad Talismán para café arábiga que fue liberada ya en 2024, más reciente”

 

La variedad Talismán representa la segunda generación de cafés arábigos mejorados en Chiapas.

La principal característica de Talismán es su doble resistencia: es tolerante a la roya y a la broca del fruto, dos plagas que tradicionalmente merman hasta el 50% de la cosecha. Pero además, fue diseñada para tolerar periodos de sequía, una condición cada vez más frecuente por el cambio climático.

Estos trabajos de mejoramiento genético llevan entre 15 y 20 años de trabajo de investigación para poder ponerla ya a disponibilidad de los productores”

En cuanto a productividad, los ensayos muestran que esta variedad puede incrementar su rendimiento entre un 30 y 40% en comparación con las variedades tradicionales de arábiga que se siembran en el Soconusco.

“Serían sus características de Talismán: su excelente calidad de taza, su muy buena producción y desde luego su resistencia a lo que es la roya y a la broca. Está mostrando incrementar su producción en un 30 a 40 por ciento”

 

Su mejor desarrollo se da entre los 600 y 800 metros sobre el nivel del mar, pero alcanza su excelencia entre los mil y mil 200 metros, donde expresa mejor sus atributos de aroma y sabor en taza.

Actualmente el INIFAP ya cuenta con un lote experimental en Rosario Izapa para la producción de semilla y la generación de plantas madre, con el objetivo de ponerla a disposición de los productores chiapanecos para la renovación de cafetales en los próximos ciclos.