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México y España impulsan hoja de ruta con la UE; destacan Plan México y visión a largo plazo

Durante el encuentro empresarial México–España realizado la mañana de este martes, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, y el vicepresidente primero del Gobierno español y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, coincidieron en la necesidad de construir una hoja de ruta conjunta para fortalecer la relación bilateral y consolidar los acuerdos entre México y la Unión Europea.

Ambos funcionarios destacaron que España juega un papel clave como socio estratégico de México dentro del bloque europeo, particularmente en el impulso de inversiones, transferencia tecnológica y desarrollo de cadenas de valor.

El secretario de Economía subrayó que la relación económica entre ambos países atraviesa un momento de expansión y confianza, impulsada por el acuerdo modernizado entre México y la Unión Europea, que servirá como base para los próximos años.

“Tenemos una inversión muy relevante, hace poco dimos a conocer que la inversión española ocupa el segundo lugar, está creciendo en el primer trimestre de este año, entonces bueno pues estamos muy complacidos de recibir”, señaló Marcelo Ebrard al dar la bienvenida a la delegación española.

El secretario añadió que la intención es aterrizar los acuerdos en resultados concretos mediante una agenda de trabajo común entre ambos gobiernos y el sector empresarial.

“Es hacer una hoja de ruta para aterrizar los acuerdos a los que se han llegado, particularmente con la Unión Europea. España tiene un rol muy importante en ello. Es el segundo inversionista extranjero en México… Estamos en el diseño de esa hoja de ruta para tener resultados este año”, afirmó.

Por su parte, el vicepresidente primero del Gobierno de España destacó la confianza del empresariado español en México y el interés por ampliar su presencia en sectores estratégicos.

“Estamos aquí para seguir avanzando en ese camino común con una confianza plena de nuestros empresarios por la economía mexicana… tenemos una inversión bilateral que está en torno a los 100 mil millones de euros, pero somos ambiciosos, queremos reforzar esta inversión”, expuso Carlos Cuerpo.

En la reunión se identificaron como sectores clave de cooperación la energía, infraestructura, agua, servicios financieros, manufactura, tecnología y biotecnología, donde se prevé una mayor participación de empresas españolas en el marco del nuevo entorno de integración económica.

Ebrard también vinculó esta estrategia con el llamado Plan México, el cual busca anticipar cambios en el comercio global y fortalecer la capacidad productiva del país frente a nuevas dinámicas internacionales.

“Tenemos que producir mucho más cosas, más complejas porque la integración que tenemos actualmente ya no va a seguir funcionando de la misma manera… tenemos que tener un mayor contenido nacional en nuestras exportaciones”, explicó el secretario.

El funcionario añadió que el país se prepara para una reorganización geopolítica y tecnológica, donde sectores como semiconductores, farmacéutica e inteligencia artificial serán determinantes para la competitividad futura.

“Si ustedes piensan en farmacéutica, pues resulta que traemos de algunos países de Asia el 90% de las APIs que necesitamos para hacer un medicamento en México… entonces esos sectores no se habían desarrollado anteriormente en la magnitud necesaria”, señaló.

En ese contexto, Ebrard sostuvo que México enfrenta una transformación económica profunda y que la estrategia nacional está orientada a adaptarse a ese cambio estructural.

“Entonces estás hablando de otra economía, si nosotros partiéramos de la base de que la economía que diseñamos en los años 90’s va a seguir funcionando sería un error inmenso, por razones tecnológicas y por razones políticas”, dijo.

Ambos gobiernos coincidieron en que el escenario global está marcado por incertidumbre y fragmentación del comercio internacional, lo que refuerza la necesidad de construir alianzas estables basadas en reglas claras y previsibles.

Finalmente, se destacó que la relación México–España, reforzada por el acuerdo modernizado entre México y la Unión Europea, tiene potencial de crecimiento hacia la próxima década, con metas ambiciosas de expansión en comercio e inversión hacia 2030 y más allá.