La presidenta Claudia Sheinbaum anunció que México cuenta con un plan de contingencia para evitar aumentos en el precio de las gasolinas, luego de que Irán confirmara el cierre del Estrecho de Ormuz, paso por donde circula cerca del 20 por ciento del petróleo mundial. La medida fue anunciada este lunes 2 de marzo por la Guardia Revolucionaria iraní, cuyo asesor, Ebrahim Yabari, advirtió que atacarán cualquier embarcación que intente cruzar la ruta estratégica, en medio de la escalada tras bombardeos de Estados Unidos e Israel contra objetivos iraníes.
El Estrecho de Ormuz conecta a productores clave del Golfo Pérsico con el mercado internacional y, en su punto más angosto, mide apenas 33 kilómetros. Su bloqueo amenaza con alterar el suministro global y disparar los precios del crudo. De hecho, este lunes el West Texas Intermediate subió 6.43 por ciento, a 71.33 dólares por barril, y el Brent avanzó 7.27 por ciento, a 78.17 dólares.
Ante este escenario, Sheinbaum explicó que, si el alza internacional se intensifica, la Secretaría de Hacienda podría incrementar los estímulos fiscales al IEPS para evitar un “gasolinazo” y contener la inflación. Actualmente, el impuesto es de 6.7001 pesos por litro para la Magna, 5.6579 para la Premium y 7.3634 para el diésel, y no se aplican estímulos desde marzo de 2025.
Aunque México ha elevado su producción en refinerías, aún importa combustibles, por lo que un encarecimiento prolongado del petróleo podría impactar el precio al consumidor. La magnitud del efecto dependerá de cuánto dure el cierre y de la posible respuesta militar de Estados Unidos, que mantiene presencia naval en la zona. La presidenta aseguró que, hasta ahora, no hay afectaciones directas para el país y que el gobierno mantiene monitoreo permanente de la situación.
