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México coopera con República Dominicana para reconocer a Villa la Isabela, fundada por Colón

Sobre la Misión Unesco-STAB en Villa La Isabela, explica que inició en 2024, con el fin de proteger, conservar, investigar y difundir el patrimonio biocultural subacuático del sitio.

En un esfuerzo de diplomacia científica y colaboración internacional, el Gobierno de México, a través de la Secretaría de Cultura y el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), suma capacidades con la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) para la puesta en valor del patrimonio biocultural de La Isabela, el primer asentamiento europeo fundado en América por Cristóbal Colón, en 1493.

Cabe mencionar que, en su calidad de Estado parte de la Unesco, República Dominicana presentó dicho bien, el cual representa el punto de partida de las acciones colonizadoras del reino de España en el Nuevo Mundo, como parte de su Lista Indicativa al Centro del Patrimonio Mundial.

Para la arqueóloga Helena Barba-Meinecke, quien coordinó la reciente misión científica en el lugar, en su calidad de experta ante el Consejo Asesor Científico y Técnico (STAB) de la Convención 2001 de la Unesco, esta cooperación es fundamental para fortalecer la candidatura.

La responsable de la Oficina Península de Yucatán de la Subdirección de Arqueología Subacuática (SAS) del INAH señala que el acompañamiento técnico de México tiene precedentes exitosos, como la inscripción, el año pasado, de Port Royal, en Jamaica, en la Lista del Patrimonio Mundial, hito en el que participaron especialistas de la SAS.

Sobre la Misión Unesco-STAB en Villa La Isabela, explica que inició en 2024, con el fin de proteger, conservar, investigar y difundir el patrimonio biocultural subacuático del sitio, con respaldo de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo y de los ministerios de Cultura de España y de República Dominicana.

Durante abril de 2026, se realizó la segunda etapa de esta iniciativa, enfocada en la recopilación de datos mediante sondeos geofísicos, con dispositivos de perfilación del fondo marino, magnetometría y nucleadores, para la extracción de sedimentos.

Tal información es procesada y analizada por especialistas de las universidades de Cádiz (España) y de California San Diego (Estados Unidos), ambas integrantes de la Red Unitwin, constituida por instituciones de educación superior que apoyan la labor de la Unesco.

De acuerdo con Barba-Meinecke, el propósito específico de esta fase es definir las áreas de mayor potencial arqueológico para la identificación del patrimonio cultural subacuático en bahía Isabela. Lo que implica verificar si este corresponde a restos de naufragios asociados a la segunda expedición de Colón, e identificar el posible lugar donde se localizó el astillero de la villa, el primer lugar de construcción de barcos europeos en América.

Como refiere la especialista, con restos de La Santa María, el genovés construyó un primer asentamiento, el Fuerte Navidad, en la actual Haití. Este lo halló destruido en su segundo viaje, del que retornó con 17 embarcaciones, momento al que corresponde la fundación de Villa La Isabela. Se sabe que algunas de las naves de esa segunda expedición se fueron a pique debido a huracanes.

En la tercera fase de la misión, que tendrá lugar en 2027, se emprenderán excavaciones con miras a comprobar la existencia de vestigios que correspondan a ese momento, entre ellos, pecios de finales del siglo XV.

La experta del INAH indica que los objetivos del proyecto son más amplios. En 2024, durante su primera fase y gracias a la guía de pescadores locales, se identificó una decena de contextos de los siglos XVIII y XIX, que permitirán integrar el Inventario del Patrimonio Cultural Subacuático de República Dominicana. Con este registro, el Ministerio de Cultura de dicho país, a través de gestores e investigadores, podrá impulsar su protección y reconocimiento.

Por otra parte, se realiza un diagnóstico integral para evaluar la vulnerabilidad del yacimiento por el cambio climático. Para estudiar los procesos de erosión en la bahía, el equipo emplea metodologías de vanguardia que permitirán diseñar estrategias de mitigación y recomendaciones técnicas para asegurar su preservación a largo plazo.

Sumado al rigor científico, Barba-Meinecke concluye que se busca fortalecer el trabajo conjunto con los habitantes, quienes detentan una memoria colectiva que es un patrimonio cultural vivo, esencial para la reconstrucción histórica del sitio.

La misión cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura de República Dominicana y de la Autoridad de Asuntos Marítimos de ese país. El equipo internacional reunido por la Unesco está integrado por especialistas de la Secretaría de Cultura de Argentina, de la Universidad y del Centro de Arqueología Subacuática de Cádiz, del Museo Nacional de Arqueología Subacuática de España, de la Universidad de California San Diego y del INAH.