El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, afirmó que México tiene la postura de extender el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá por 16 años, al considerar que el acuerdo es clave para dar certidumbre a la inversión y al comercio en la región. El secretario explicó que la posición mexicana se inscribe en una visión de largo plazo sobre la relación comercial de Norteamérica.
“Bueno, respecto a lo primero, evidentemente ya lo hicimos también. Un poquito más tarde les daré la copia. Es decir, México está en la intención, en la postura, de que hay que extender el tratado. Recuerda que el tratado va a estar vigente todavía muchos años, pero quisiéramos que se extendiera a 16 años”, señaló el secretario.
Respecto a las recientes medidas comerciales en Estados Unidos, Ebrard explicó que ya se analiza el impacto de ajustes en tarifas a productos como acero, aluminio y cobre, derivados de una disposición publicada por autoridades estadounidenses.
“Respecto a acero, aluminio, ayer el presidente Trump y USTR publicó una disposición al respecto. Ya la estamos revisando en detalle con la industria. En síntesis, es una reducción en tasas de las tarifas, o en proporción de las tarifas, o aranceles, y estimamos que el efecto puede ser positivo. Es en donde tenemos hasta hoy el análisis, porque hay que revisar muchos supuestos junto con la industria del acero, aluminio y cobre”, afirmó.
Sin embargo, Ebrard precisó que el análisis continúa debido a la complejidad del sector y a la necesidad de evaluar distintos escenarios junto con la industria nacional.
El secretario también abordó el contexto global, caracterizado por tensiones comerciales, cambios en las reglas del comercio internacional y una tendencia al proteccionismo en diversas economías. Refirió que este entorno obliga a reforzar acuerdos comerciales basados en reglas claras y previsibles, como el propio T-MEC, y puso de ejemplo el acuerdo modernizado entre México y la Unión Europea, con el objetivo de dar mayor certidumbre a la inversión.
Ebrard subrayó que la estrategia de México es fortalecer la integración económica con socios confiables en un entorno internacional cambiante, donde las decisiones comerciales requieren mayor coordinación y estabilidad.
