El Gobierno Federal presentó una actualización de la estrategia nacional de búsqueda de personas desaparecidas, en la que reconoció que actualmente hay 132 mil 534 personas que continúan en estatus de no localizadas en el país, dentro de un registro histórico de 394 mil 645 casos desde 1952.
La Secretaría de Gobernación explicó que el fenómeno de los desaparecidos en México se divide en dos etapas: la llamada “Guerra Sucia”, entre las décadas de 1950 y 1990, caracterizada por la desaparición forzada cometida por el Estado; y el periodo posterior a 2006, marcado por el incremento de desapariciones vinculadas principalmente a la delincuencia organizada.
Sobre la situación actual, las autoridades detallaron que, de las más de 132 mil personas no localizadas, solo 2 mil 356 corresponden al periodo de 1952 a 2005, mientras que más de 130 mil casos se concentran a partir de 2006. Este universo se divide en tres grupos, 46 mil 742 son registros sin datos suficientes para su búsqueda; 40 mil 308 tienen información y alguna actividad posterior, de los cuales ya se han localizado más de 5 mil personas; y 43 mil 128 son casos con datos completos, pero sin registros recientes.
De los 43 mil 128 casos que tienen datos completos, pero sin actividad posterior identificada, el 71% fueron registrados por fiscalías, solo 3 mil 869 tienen carpeta de investigación. La presidenta Claudia Sheinbaum destacó que en lo que va de su gobierno se han localizado a más de 30 mil personas.
“Por otro lado, hay 43 mil personas que todavía no tenemos ningún registro de que hicieron alguna otra acción. Ahora es importante que de todo el universo, cuando se reporta una persona desaparecida, muchos meses después la podemos encontrar. Piensen que hemos encontrado en todo el periodo de personas desaparecidas, que obviamente algunos de ellos ya no están en el registro o están por retirarse del registro más de 31 mil desde que llegamos al gobierno”.
En términos generales, también se informó que, de cada 100 personas reportadas como desaparecidas, 66 son localizadas, el 92 por ciento con vida y en el 96 por ciento de los casos sin indicios de delito. Destaca que, de las personas no localizadas, 78% son hombres de entre 30 y 59 años y el 22% son mujeres estas entre 18 y 29 años.
En el caso de los cuerpos que se encuentran sin identificar, el subsecretario de Derechos Humanos, Arturo Medina, explicó que se trabaja en colaboración con la FGR para hacer análisis de ADN.
“Cuando lamentablemente se encuentra una persona sin vida, en lo que hace el ministerio Público, como en el caso de la señora Ceci Flores que se ha hecho referencia a restos de una persona, restos óseos de una persona fallecida, pues lo que se hace es que la Fiscalía General de la República, a través de sus peritos, analiza primero los restos óseos con pruebas de ADN, también se toma prueba de ADN a las familias. Esto es una labor permanente que se hace en las fiscalías, pero también a través de la Comisión Nacional de búsqueda”.
Respecto a desapariciones forzadas por parte del crimen organizado, la presidenta Claudia Sheinbaum detalló que no se puede saber con exactitud, pero el gobierno trabaja de manera constante para combatir este delito que está enfocado sobre todo en los jóvenes.
“¿Qué más hacemos? La policía cibernética, la policía de la Secretaría de seguridad pública y protección ciudadana, está bajando páginas todo el tiempo, todo el tiempo, todo el tiempo. Se reporta que hay una página que presuntamente puede estar vinculada con la delincuencia organizada para llamar a un joven a un empleo o algo así, se va. Videojuegos donde también hemos registrado que hay temas de posible contacto de la delincuencia organizada, un joven. También se está permanentemente vigilando”.
La presidenta destacó el trabajo coordinado con colectivos de búsqueda, así como el acompañamiento del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos para asesoría y seguimiento del tema de personas no localizadas.
Finalmente, el Gobierno Federal reconoció las dificultades que implica la falta de información en miles de casos, así como la necesidad de fortalecer las investigaciones para conocer el contexto de cada desaparición. También reiteró el respaldo a las familias y colectivos de búsqueda, al tiempo que destacó el uso de herramientas tecnológicas, vigilancia en redes y análisis de datos para prevenir delitos y mejorar la localización de personas.
