El programa estará dedicado a la Sinfonía núm. 2 de Johannes Brahms, una de las obras que desafía la técnica musical de las y los jóvenes instrumentistas.
La conexión del hombre con la naturaleza, la idealización de la vida en el campo y un sutil llamado del destino, serán recreados por la Orquesta Escuela Carlos Chávez (OECCh), el sábado 21 y domingo 22 de febrero, en su próximo programa dedicado a la Sinfonía núm. 2 de Johannes Brahms, una de las obras más destacadas del compositor alemán, tanto por su capacidad para evocar paisajes pastorales como por la orquestación clara y ligera que desafía la técnica musical de las y los jóvenes instrumentistas.
El titular del Sistema Nacional de Fomento Musical (SNFM), Roberto Rentería Yrene, explicó que en este programa, que se presentará en el Auditorio Blas Galindo del Centro Nacional de las Artes y en la Cancha de tenis del Complejo Cultural Los Pinos, la joven orquesta —dirigida por Eduardo García Barrios— conjugará su capacidad técnica e interpretativa para recrear los colores y texturas sonoras de esta obra que “simboliza la serenidad del ambiente pastoral como una celebración de la vida y también una revelación sobre las complejidades del espíritu humano”.
Se trata de un programa muy amable para todos los públicos, tanto para quienes son asiduos a escuchar la música de concierto, como para quienes se acercan por primera vez, dijo el titular del SNFM. “Nuestro objetivo siempre será seducir el oído de todo tipo de públicos, al mismo tiempo que impulsamos el desarrollo musical de nuestras y nuestros jóvenes instrumentistas, quienes en cada programa asumen desafíos técnicos e interpretativos como parte de su formación profesional dentro de la Orquesta Escuela Carlos Chávez”.
En este sentido, Rentería Yrene resaltó que, durante la interpretación de dicha sinfonía, la sección de metales (cornos, trompetas, trombones y tuba) tienen que tocar notas muy graves y lentas que deben sonar “suaves y largas”, lo cual es un reto para esta sección que tienen un rango sonoro muy potente.
Asimismo, la recreación de atmósferas melancólicas y sombrías que caracteriza a esta composición de Brahms estará a cargo de los cornos, quienes aportarán majestuosidad y serenidad; mientras que las flautas transmitirán el carácter campestre (bucólico) del paisaje.
Asimismo, el titular del SNFM señaló que otro desafío para la OECCh será interpretar cabalmente el último movimiento de esta segunda sinfonía (Allegro con spirito), el cual está marcado como muy rápido y emocionante. “Aquí el reto es mantener la energía musical por las nubes sin que la orquesta se descarrile”.
Sobre el contexto histórico de esta sinfonía compuesta en 1877, durante la estancia de Brahms en Pörtschach am Wörthersee, en Carintia, Austria, el también director apuntó que algunos musicólogos, la llaman “la Sinfonía Pastoral de Brahms” por su carácter bucólico (visión idílica de la vida campestre), el cual fue exaltado por el compositor por su interés de conectar con la clase media ilustrada de la Viena del Siglo XIX, que valoraba el descanso veraniego rodeado de la naturaleza.
“Incorpora melodías de corte folclórico (sello distintivo del estilo del compositor), un enfoque que se alinea al movimiento del nacionalismo musical de esa época, cuando los compositores buscaban incorporar identidades regionales y nacionales en sus obras”, concluyó.
El estreno de esta Sinfonía núm. 2 de Johannes Brahms, se realizó el 30 de diciembre de 1877, en Viena, bajo la dirección de Hans Richter. La cita para escucharla es el sábado 21 de febrero, a las 13:30 h, en el Auditorio Blas Galindo del Cenart y el domingo 22, a las 13:00 horas, en la Cancha de tenis del Complejo Cultural Los Pinos. La entrada es libre y está sujeta al aforo de cada uno de los recintos.
