La inflación en México continúa moderándose. Durante junio, el Índice Nacional de Precios al Consumidor registró una disminución y se ubicó en 3.37% a tasa anual, luego de que en mayo alcanzara 3.94%, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Este resultado representa el segundo mes consecutivo de reducción, después de las presiones registradas en productos agropecuarios que llevaron a la inflación a su punto más alto en marzo.
La baja estuvo impulsada principalmente por la disminución en algunos alimentos del campo, como el jitomate, que redujo su precio 38.98%, y los chiles, especialmente el poblano, con una caída de 40.43%. También bajaron productos como el limón, la uva y el pepino.
Sin embargo, no todos los precios disminuyeron. El aguacate aumentó 24.53%, la cebolla subió 9.55% y la papa y otros tubérculos tuvieron un incremento de 9.32%. Además, aumentaron los costos de vivienda propia y renta, lo que provocó ajustes en negocios como loncherías, taquerías, fondas, torterías y restaurantes.
La inflación no subyacente presentó una reducción de 2.04% en junio, mientras que la subyacente, que excluye productos con precios más variables, aumentó 0.24% en el mes y alcanzó 4.03% anual.
Por estados, Quintana Roo registró la mayor inflación mensual, seguido de Sonora y Sinaloa. En contraste, Tlaxcala, Puebla y Nayarit reportaron las mayores disminuciones en sus precios.
El Inegi destacó que, aunque algunos alimentos siguen presionando los precios, la tendencia general muestra una desaceleración inflacionaria.