Una explosión de pirotecnia registrada la noche del 5 de septiembre en la comunidad de Santa María Canchesdá, en Temascalcingo, Estado de México, dejó una iglesia destruida, 11 personas fallecidas y decenas de lesionados.
El incidente ocurrió durante los festejos religiosos, luego de que material pirotécnico almacenado en una bodega perteneciente a la parroquia explotara. La emergencia provocó daños severos en el inmueble y movilizó a cuerpos de rescate y autoridades.
De acuerdo con el reporte más reciente, 81 personas resultaron heridas y fueron atendidas en hospitales del Estado de México. Más de 60 ya fueron dadas de alta, mientras otras permanecen bajo atención médica.
El Instituto Mexiquense de la Pirotecnia detectó producto activo en el lugar y recomendó que especialistas realizaran su retiro e inhabilitación para evitar nuevos riesgos.
Mientras continúan las investigaciones, autoridades estatales y municipales mantienen resguardada la zona. Además, fueron habilitados centros de acopio para recibir medicamentos, insumos médicos, alimentos y otros artículos destinados a las familias afectadas.