En vísperas del arranque de la temporada vacacional de Semana Santa, el panorama para quienes planean visitar las costas del país resulta, en general, alentador, aunque con una advertencia puntual por parte de las autoridades sanitarias.
La Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios dio a conocer los resultados más recientes de su monitoreo sobre la calidad del agua en playas de uso recreativo. El estudio contempló el análisis de 2 mil 358 muestras recolectadas en 289 destinos turísticos del litoral mexicano.
Según el informe, prácticamente la totalidad de las playas evaluadas cumplen con los estándares sanitarios, lo que permite a visitantes y locales disfrutar del mar con relativa tranquilidad. No obstante, el reporte identificó un caso que rompe con esta tendencia: Playa Tijuana, donde se detectaron niveles de contaminación superiores a los permitidos.
Las pruebas revelaron una alta presencia de enterococos, microorganismos vinculados a contaminación por materia fecal, lo que eleva el riesgo de contraer enfermedades. Entre las afectaciones más frecuentes destacan problemas gastrointestinales, diarrea, fiebre e infecciones en ojos y piel, especialmente en población vulnerable.
El organismo sanitario aclaró que este ejercicio de vigilancia se realizó de manera independiente a las evaluaciones que actualmente se desarrollan por el derrame de hidrocarburos en costas del Golfo de México, situación que continúa bajo revisión de instancias federales.
Además, se advirtió que las condiciones del agua pueden modificarse rápidamente debido a factores ambientales o humanos, como lluvias intensas, descargas accidentales o la saturación turística en ciertos puntos.
Por ello, la recomendación a la ciudadanía es no confiarse y consultar los reportes más recientes antes de ingresar al mar, así como evitar nadar en zonas donde se perciban olores desagradables, cambios inusuales en el color del agua o presencia de residuos.
