Felipe Gazcón | El Financiero
La inflación en México se aceleró a 4.63 por ciento anual en la primera mitad de marzo, su mayor nivel desde octubre de 2024, ante el repunte en los precios de frutas y verduras.
En el comparativo quincenal, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) aumentó 0.62, lo que representó el mayor aumento para un mismo periodo desde 1998, de acuerdo con los registros del INEGI.
Para los analistas, las cifras cierran el margen para que el Banco de México retome los recortes a la tasa de interés de referencia.
El índice subyacente continuó moderándose y avanzó a su menor ritmo en el año, con 4.46 por ciento anual, y en su interior los precios de las mercancías aumentaron 4.43 por ciento, mientras que los servicios subieron 4.49 por ciento y ligaron dos quincenas acelerándose.
En tanto, el componente no subyacente repuntó 5.18 por ciento anual, la mayor alza desde mediados del año pasado, ante el aumento de 23.9 por ciento en los precios de las frutas y verduras, el más significativo desde julio de 2024.
Janneth Quiroz, economista en jefe de Monex, señaló que el dato de inflación de la primera quincena de marzo introduce un elemento de preocupación, pero debe interpretarse con matices.
Detalló que el repunte parece estar explicado, en buena medida, por factores de corto plazo, particularmente presiones en los componentes más volátiles. En este sentido, djio, el reciente incremento en los precios del petróleo —en un contexto de escalada geopolítica en Medio Oriente— ha comenzado a reflejarse en mayores costos de combustibles, lo que eventualmente se transmite a otros precios a través de costos de transporte y logística.
