La Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe y San José, localizada en el Centro de Puerto Vallarta, fue blanco de delincuentes, quiénes forzaron los candados y retiraron las cadenas para ingresar y vaciar las alcancías de la limosna. Debido a ese hecho se generó intensa movilización policiaca.
La Dirección de Seguridad Ciudadana informó que el sacerdote cerró de manera habitual y cuando regresó al día siguiente estaban forzados los ingresos y las alcancías ya no tenían nada.
Se estima que lo robado de las alcaldías podría alcanzar hasta 18 mil pesos.
Cuando llegaron los oficiales tomaron conocimiento del caso y le informaron de ello a la Vicefiscalía Regional. Para dar con los causantes se revisarán las cámaras de videovigilancia de la zona.
