La Dirección de Medio Ambiente produce, cuida y da seguimiento al arbolado que posteriormente se planta en calles, avenidas, parques y espacios públicos del municipio, a través del vivero municipal.
Libertad Zavala, titular de esa área destacó que se busca contribuir a la preservación tanto de los ejemplares como de los espacios verdes, ya que son árboles nativos.
Destacó que cada árbol que se ve en las calles pasó antes por un proceso muy cuidado en el vivero; algunos nacen desde semilla y otros llegan como donaciones, pero todos con una historia detrás.
En el vivero se trabaja con un equipo de 42 personas, entre jardineras, jardineros y personal especializado que da mantenimiento a las distintas áreas e invernaderos.
Uno de los procesos más representativos del vivero es la recolección anual de semillas en la Barranca de Huentitán, donde biólogos recuperan especies nativas que, posteriormente, son germinadas y cuidadas hasta alcanzar el tamaño adecuado para su plantación.
