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En tequila la ciudadanía tiene miedo

Tras la detención del alcalde de Tequila y de tres servidores públicos más, el municipio enfrenta un ambiente de incertidumbre. Aunque las actividades continúan, entre la ciudadanía persiste el temor a hablar.

En Tequila, la vida cotidiana no se ha detenido, pero el silencio domina las calles.
Comerciantes y ciudadanos evitan hablar públicamente tras la detención del presidente municipal y de tres funcionarios del Ayuntamiento.

Diego N, alcalde de tequila, Jesús “N”, Director de Seguridad Pública Municipal, Humberto “N”, Director de Catastro y Predial, y Efraín “N”: Director de Obras Públicas, se encuentran tras las rejas, pero dejaron miedo en la ciudadanía.

Durante el recorrido, la mayoría se negó a dar declaraciones, argumentando miedo a posibles represalias, pues aseguran que, aunque el alcalde permanezca detenido, aún hay personas dentro de la administración municipal con poder de decisión.

Ciudadanos señalaron que desde el inicio de la administración ahora investigada se realizaron cambios drásticos en el Ayuntamiento, incluyendo el despido de trabajadores con años de servicio y la llegada de nuevos funcionarios que, afirman, no eran originarios del municipio.

También denunciaron la imposición de multas y cobros constantes, que debían pagarse directamente al Ayuntamiento, lo que generó desconfianza entre comerciantes, quienes percibían un uso discrecional de estos recursos.

Aseguran que el temor no está relacionado con algún partido político, sino con la forma en que se ejerció el poder durante la administración detenida, la cual, dicen, comenzó a generar un ambiente de vigilancia y presión dentro del municipio.

Mientras continúan las investigaciones federales por presuntos actos de corrupción, extorsión y abuso de poder, la población de Tequila permanece a la espera de que se defina quién asumirá la presidencia municipal de manera interina.

Por ahora, en Tequila la incertidumbre se mantiene. La ciudadanía espera que se garantice la gobernabilidad y la seguridad, antes de atreverse nuevamente a levantar la voz.