De acuerdo con el mandatario, la movilización transcurrió de manera pacífica durante varias horas, hasta que un contingente de aproximadamente 400 personas, muchas de ellas encapuchadas, llegó a las inmediaciones de Casa Jalisco.
Lemus afirmó que este grupo portaba piedras, tubos, martillos y otros objetos con los que habría agredido a elementos policiales, desatando un enfrentamiento que se prolongó durante cerca de tres horas.
El saldo reportado por el gobierno estatal fue de 28 policías lesionados y 39 personas detenidas.
Ante estos hechos, el gobernador ordenó revisar los videos del operativo para investigar posibles excesos de la fuerza pública y determinar responsabilidades.
Mientras tanto, la exigencia original permanece: miles de ciudadanos reclaman agua de calidad y respuestas ante una problemática que afecta a la Zona Metropolitana de Guadalajara.
La investigación deberá esclarecer quiénes provocaron los disturbios y si existieron abusos durante la respuesta policial.
