En Saltillo, Coahuila, se realizó la despedida de Blanquita, una niña migrante originaria de Guatemala que falleció hace dos semanas tras ser atropellada por el tren.
La ceremonia tuvo lugar en una de las capillas de la Funeraria Martínez, la cual asumió de manera solidaria el costo total de los servicios funerarios debido a la situación vulnerable de la familia.
Durante el homenaje estuvieron presentes su madre, Jocelyn, sus hermanas y familiares cercanos, además de integrantes de comunidades religiosas católicas y cristianas que se sumaron para brindar acompañamiento.
Vecinos y personas vinculadas a la Casa del Migrante también acudieron al lugar para ofrecer apoyo emocional a la familia, en un ambiente de solidaridad y despedida.
Los restos fueron velados en una capilla ubicada en la calle Emilio Carranza, casi esquina con Aldama, donde se realizaron oraciones y muestras de apoyo.
Representantes de la Casa del Migrante agradecieron la solidaridad de quienes han acompañado a la familia en este proceso, destacando el respaldo de la comunidad hacia la madre de la menor.