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Contaminación bacteriana y posible mala praxis, son las principales líneas de investigación por la muerte de 8 personas tras la aplicación de “sueros vitaminados” en Hermosillo, Sonora

Autoridades federales y estatales investigan la muerte de ocho personas en Sonora, presuntamente relacionada con la aplicación de sueros vitaminados en una clínica privada de Hermosillo, Sonora. De acuerdo con el secretario de Salud, David Kershenobich, los primeros análisis apuntan a una posible contaminación bacteriana como causa principal.

En total, 10 personas resultaron afectadas: ocho murieron, dos fueron dadas de alta y otras continúan hospitalizadas, una de ellas en estado grave. Incluso se detectó un caso adicional con síntomas similares tras recibir una inyección distinta.

Los estudios clínicos revelan que los pacientes sufrieron un deterioro acelerado, con signos de sepsis, como alteraciones en la coagulación y niveles elevados de glóbulos blancos. Además, se investiga la composición de los sueros, ya que incluían no solo vitaminas, sino también sustancias como supuestas “células madre”, sin respaldo científico.

La clínica fue clausurada, aunque contaba con permisos, y muchos tratamientos también se aplicaban a domicilio. La Fiscalía de Sonora busca al médico general Jesús Maximiano “N”, acusado de homicidio culposo por presunta mala práctica en la preparación y administración de estas sustancias.

Entre las víctimas mortales se encuentran Dinora Ontiveros; Héctor Almeida; Sebastián Almeida; Catalina Figueroa; Alberto Castro; y Lucero Luna, además de otras dos personas cuyos decesos también fueron confirmados por las autoridades de la Fiscalía de Sonora.

Las víctimas acudieron a este tratamiento en busca de energía y alivio al cansancio; sin embargo, presentaron daños severos en órganos como hígado y riñones, con síntomas que en algunos casos aparecieron días después y en otros de forma repentina.

Familiares exigen justicia mientras continúan las investigaciones en coordinación con Cofepris. El llamado de las autoridades es evitar estos tratamientos en lugares no certificados, ya que, advierten, muchos de estos sueros no solo son ineficaces, sino también potencialmente mortales.