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Construirán seis nuevos penales en México; tendrán capacidad para 18 mil 480 personas

Los centros estarán en seis estados y se prevé que las obras concluyan hacia 2028. El primero se construirá en Mazatlán, Sinaloa.

El Gobierno de México anunció la construcción de seis nuevos centros penitenciarios en Chiapas, Estado de México, Nayarit, Sinaloa, Sonora y Veracruz, con capacidad para albergar a 18 mil 480 personas.

Durante la conferencia matutina de este martes, el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que las instalaciones contarán con tecnología de vigilancia, sistemas de inspección y bloqueo de señales, así como módulos para separar a las personas privadas de la libertad de acuerdo con su perfil y nivel de riesgo.

La presidenta Claudia Sheinbaum explicó que el proyecto busca atender la sobrepoblación en algunos penales estatales, situación que, señaló, se ha acentuado con el incremento de las detenciones.

La mandataria informó que desde el inicio de su gobierno han sido detenidas 70 mil personas y subrayó que la saturación de las cárceles debe atenderse tanto por razones de seguridad como por el respeto a los derechos humanos.

Sheinbaum aclaró que los nuevos centros no serán operados por empresas privadas. Su administración estará a cargo de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana federal o de las autoridades estatales correspondientes.

Mazatlán tendrá el primer centro

El primer penal se construirá en Mazatlán, Sinaloa, con recursos federales y capacidad para dos mil 640 personas. La decisión se tomó tras los hechos recientes registrados en el centro penitenciario de esa ciudad.

Mientras se concreta el proyecto, el penal de Mazatlán cuenta con el apoyo de la Guardia Nacional y personal de Prevención y Reinserción Social.

La Secretaría de Hacienda trabaja en la definición del financiamiento para las seis instalaciones, mientras se buscan los terrenos donde serán construidas. El gobierno prevé que las obras concluyan hacia 2028.

Además de las medidas de seguridad, los centros tendrán espacios para educación, capacitación laboral, atención médica y actividades deportivas, con el propósito de contribuir a la reinserción social de las personas privadas de la libertad.