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Cómo actuar antes, durante y después de un incendio para proteger vidas y reducir riesgos

Ante un incendio, mantener la calma puede marcar la diferencia entre una evacuación segura y una tragedia. Especialistas en protección civil recuerdan la importancia de seguir la regla básica de emergencia: “No corro, no grito, no empujo”, ya que el pánico suele provocar accidentes y dificulta la salida ordenada de las personas.

El fuego ha sido fundamental para el desarrollo humano, pero un uso irresponsable puede generar incendios capaces de poner en riesgo vidas, viviendas y bienes materiales. Estos accidentes pueden originarse por diversas causas y propagarse rápidamente debido al calor, el humo y los materiales combustibles cercanos.

Las autoridades recomiendan evaluar la situación sin ponerse en peligro. Es importante identificar dónde inició el fuego, qué se está quemando y si existe riesgo de propagación. La prioridad siempre será proteger la vida humana y evacuar el lugar de inmediato siguiendo las rutas de emergencia establecidas.

En caso de detectar humo o señales de incendio, se debe alertar a las demás personas y activar la alarma contra incendios si es posible. También es fundamental identificar la señalética de seguridad y las salidas de evacuación previamente establecidas mediante simulacros y planes de emergencia.

Durante la evacuación, se recomienda no regresar por pertenencias personales, evitar el uso de ascensores y desplazarse agachado o arrastrándose si el humo es denso, para reducir la inhalación de gases tóxicos. Una vez en un lugar seguro, se debe llamar a los servicios de emergencia y proporcionar información clara sobre la ubicación del incendio.

Las autoridades también sugieren establecer puntos de reunión fuera del inmueble y brindar apoyo a personas con discapacidad, adultos mayores o quienes necesiten ayuda para evacuar.

La prevención sigue siendo la herramienta más importante para evitar este tipo de emergencias. Entre las medidas recomendadas están conocer los planes de evacuación, mantener visibles los números de emergencia, despejar accesos para vehículos de rescate y retirar materiales inflamables de viviendas y alrededores.

Además, expertos destacan la importancia de contar con equipos de protección como puertas contra incendio certificadas, capaces de resistir el fuego y evitar la propagación del humo, especialmente en empresas, hospitales, escuelas y edificios públicos.

Después de un incendio, se debe esperar la autorización de las autoridades antes de regresar al lugar, verificar que no existan focos activos, humedecer escombros para evitar partículas contaminantes y desechar alimentos o agua que hayan tenido contacto con humo, calor o cenizas.

La capacitación, la información y los simulacros son fundamentales para responder correctamente ante un incendio y reducir el impacto de este tipo de emergencias.

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