En su gira de trabajo por Hidalgo, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, reiteró que en la relación con Estados Unidos habrá colaboración sin subordinación y destacó que lo más importante para atender los problemas de seguridad es la responsabilidad compartida entre ambos países.
Desde Atitalaquia, Hidalgo, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó la supervisión de la colocación de un reactor hidrodesulfurizador de naftas en la refinería de Tula, como parte del proceso de modernización que se lleva a cabo en este complejo y que forma parte de una inversión integral en ocho refinerías del país, con el objetivo de fortalecer la capacidad de refinación de Petróleos Mexicanos (Pemex) y avanzar hacia la soberanía energética nacional.
Durante el acto, la mandataria federal destacó que, con estas acciones, Pemex ha logrado recuperar una producción conjunta superior al millón de barriles diarios, nivel que no se alcanzaba desde hace dos décadas. Detalló que esta cifra es resultado del funcionamiento de las seis refinerías históricas del país, la Refinería Olmeca en Dos Bocas, que actualmente produce 320 mil barriles diarios, y la refinería de Deer Park, en Texas, que ya es propiedad total de la empresa productiva del Estado.
Sheinbaum Pardo recordó que, durante los gobiernos neoliberales, se impulsaron políticas orientadas a la privatización de Pemex y de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), lo que derivó en una caída en la producción de crudo y un alto endeudamiento de la petrolera.
En contraste, subrayó que la modernización de instalaciones como la de Tula permitirá producir gasolinas y diésel con menor contenido de azufre, lo que reduce el impacto en la salud pública y en el medio ambiente.
