A casi un año de la aprobación de la Ley de Voluntad Anticipada en Chiapas, especialistas y autoridades buscan fortalecer el conocimiento ciudadano sobre esta herramienta jurídica que permite a las personas expresar de manera anticipada cómo desean ser atendidas médicamente en caso de enfrentar una enfermedad terminal o una condición que les impida comunicar su voluntad.
Aunque la legislación fue aprobada en agosto de 2025 en la entidad, otras regiones del país, como la Ciudad de México, cuentan con este mecanismo desde 2008, por lo que existe una mayor experiencia en su aplicación.
La voluntad anticipada consiste en un documento formal que puede tramitarse ante un notario público para dejar por escrito las decisiones relacionadas con tratamientos médicos, cuidados paliativos y procedimientos que una persona acepta o rechaza cuando ya no pueda manifestar su consentimiento.
De manera similar a un testamento, este instrumento permite que la decisión quede respaldada legalmente y evita que familiares o médicos enfrenten incertidumbre en momentos críticos. Su objetivo principal es proteger la dignidad, autonomía y derechos de las personas, además de brindar certeza jurídica a sus seres queridos y al personal de salud encargado de su atención.
