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Último día de carnaval para la comunidad zoque de Tuxtla, con la danza del Napapok- Etzé.

El Carnaval Zoque de Tuxtla recorrio las calles con la danza Napapok Etzé, conocida como la Danza de la Guacamaya, marcando el inicio del ciclo agrícola .
En el corazón de esta tradición, es el equilibrio simbólico. Hombres que asumen el papel de protectores y guerreros dentro de una coreografía que mezcla cosmovisión, leyenda y resistencia cultural.
Desde temprana hora, el se prepara para una jornada que exige resistencia física y coordinación. Son alrededor de 15 casas las que visitan durante el día, principalmente hogares con arraigo en la costumbre zoque.
En cada parada, los anfitriones reciben a los danzantes con alimentos y entusiasmo; el carnaval no solo se observa, se comparte y se vive en comunidad.
Lejos de diluirse ante las influencias externas, la tradición ha encontrado nuevos creyentes en las generaciones recientes.
La transmisión del conocimiento se mantiene a través de los abuelos y de quienes hoy asumen el compromiso de enseñar y organizar. Con el cierre del carnaval comienza la Cuaresma y se anuncian las celebraciones de Semana Santa, especialmente en el Cerrito y en Copoya, donde continúan los cargos religiosos.
Así, el carnaval no es un punto final, sino el eslabón de un calendario festivo que sostiene viva la identidad zoque en medio del crecimiento urbano.