En el marco del Día Internacional del Socorrista Voluntario, se recuerda en Tuxtla Gutiérrez la labor de mujeres y hombres que, sin recibir pago alguno, dedicaron su tiempo y esfuerzo a atender emergencias y auxiliar a la población desde la Cruz Roja.
Veteranos de la institución evocaron la historia de los primeros Grupos Iniciadores de Socorristas Voluntarios, integrados principalmente durante las décadas de los años sesenta y setenta, cuando jóvenes estudiantes y trabajadores se sumaban a esta labor humanitaria movidos por el compromiso de servir a la sociedad.
La celebración internacional abre paso también a la memoria de una generación que portó con orgullo el uniforme de socorrista y permaneció disponible las 24 horas del día, sin importar la hora o las condiciones, para responder a cualquier llamado de auxilio.
De acuerdo con el recuento histórico, la antigua delegación de la Cruz Roja en Tuxtla Gutiérrez se localizaba en la 1ª Norte y 9ª Poniente, en el espacio que actualmente ocupa el Parque de la Marimba. Desde ese punto, los voluntarios coordinaron innumerables atenciones y forjaron una tradición de servicio que dejó huella en la capital chiapaneca.La conmemoración de este año también está dedicada a quienes ya fallecieron, pero formaron parte de esa etapa fundacional del socorrismo voluntario en la ciudad. Su legado permanece como ejemplo de solidaridad, entrega y vocación de ayuda a favor de la comunidad.
