La muerte de ocho personas y la hospitalización de una más en Hermosillo, Sonora, encendió las alertas sanitarias en el país tras confirmarse que las víctimas recibieron soluciones intravenosas presuntamente irregulares en una clínica privada. El caso generó preocupación entre la población y llevó a especialistas y autoridades de salud a advertir sobre los riesgos asociados al uso indiscriminado de los llamados “sueros vitaminados”, cuya aplicación se ha popularizado en diversos espacios fuera del ámbito médico formal.
Profesionales de la salud señalaron que este tipo de terapias, promovidas como alternativas para mejorar la energía o el bienestar general, carecen de beneficios comprobados cuando se utilizan sin indicación médica.
Explicaron que el suero intravenoso funciona únicamente como un vehículo para administrar sustancias y que su contenido no representa ventajas sustanciales para personas sanas, mientras que el mayor peligro radica en posibles contaminaciones o malas prácticas durante su preparación y aplicación, situaciones que ya han provocado emergencias sanitarias en el país.
Ante este panorama, autoridades de salud emitieron recomendaciones preventivas a través de la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios, exhortando a la ciudadanía a acudir únicamente a establecimientos con licencia sanitaria vigente y a verificar que cualquier procedimiento sea realizado por personal certificado y en instalaciones adecuadas.
