El riesgo político de México ha aumentado hasta niveles vistos en Perú, a medida que los mexicanos expresan una creciente frustración por la delincuencia alimentada por los carteles, la corrupción y una economía estancada.
El riesgo político del país superó al de Argentina y Colombia en noviembre al alcanzar un puntaje de 55 -el mismo que Perú, donde la inestabilidad política ha visto asumir el cargo a ocho presidentes en la última década- según un índice calculado por AtlasIntel y publicado este martes. En octubre, el puntaje de riesgo de México era de 47.
El índice califica el riesgo político en una escala de 0 a 100, donde 100 representa el riesgo máximo y un peligro inminente de colapso. El puntaje se basa en un compuesto de inestabilidad institucional, conflicto social, delincuencia y corrupción.
Al igual que la capital peruana, Ciudad de México fue escenario el mes pasado de una protesta de la Generación Z sorprendentemente grande que por momentos se tornó violenta, hiriendo a decenas de policías y civiles. Muchos manifestantes expresaron indignación por la violencia crónica de los carteles y los escándalos de corrupción en el país.
La encuesta de AtlasIntel mostró que 77% de los consultados considera muy o algo probable que aumenten los ataques o asesinatos relacionados con pandillas en México, donde en lo que va del año 10 alcaldes locales han sido asesinados.
El más destacado fue Carlos Manzo, ex alcalde de Uruapan, Michoacán. Su asesinato el mes pasado a manos de un sicario en una concurrida plaza pública desató una ola de descontento que inspiró a muchos manifestantes de la Generación Z y a otros a salir a las calles.
La encuesta de AtlasIntel también apuntó a una expectativa generalizada de mayor delincuencia, y un 76% considera muy o algo probable un aumento de los robos y asaltos. Mientras tanto, un 72% dijo que esperaba más protestas violentas en los próximos seis meses.
