Las declaraciones realizadas por una diputada local de Chiapas durante una sesión del Congreso del Estado, en las que manifestó su rechazo a las políticas públicas relacionadas con la diversidad sexual y de género, generaron una amplia reacción entre organizaciones civiles, legisladores y organismos defensores de derechos humanos. Tras la controversia, diputadas y diputados locales emitieron posicionamientos en los que llamaron al respeto de los derechos humanos y a la no discriminación, mientras que la CEDH informó que dará seguimiento al caso conforme a sus atribuciones.
Los señalamientos fueron considerados por colectivos de la diversidad sexual como expresiones discriminatorias que vulneran los principios de igualdad e inclusión establecidos en la Constitución y en diversos tratados internacionales. Las organizaciones promoventes señalaron que resulta preocupante que desde la tribuna legislativa se emitan discursos que, a su juicio, estigmatizan a las personas de la diversidad sexual.
El caso ha reavivado el debate sobre la inclusión, la representación política y el respeto a los derechos de las poblaciones históricamente discriminadas en Chiapas.
