La docencia, en la mayor parte del mundo, tiene una mayor presencia de mujeres como maestras, pero no como directoras de escuela, pese a que son más proclives a priorizar el aprendizaje inclusivo y a abordar las limitaciones que afectan a las niñas de manera desproporcionada, alerta ONU-Mujeres.
En el caso de México, datos oficiales señalan que sólo 38.8 por ciento de quienes ocupan cargos directivos (dirección de escuela o supervisión) en primaria son mujeres, mientras que en secundaria es de 42.7 por ciento.
Directoras de prescolar y primaria señalaron que “siguen existiendo muchos obstáculos para las docentes, en particular porque en la escuela prevalece una mirada machista en que, incluso los padres de familia, consideran que los hombres cuentan con más habilidades de liderazgo”. A ello se suma, afirmaron, la triple carga de ser maestra, madre y esposa, lo que implica “mucho mayor trabajo dentro y fuera de la escuela”.
En entrevista, Raquel Martínez García, directora del Centro Educativo Cultural y de Servicios, ubicado en la alcaldía Iztalapa, donde se atiende a 72 alumnos de prescolar, recuerda que para impulsar el proyecto comunitario que dio origen al centro escolar “tuve que enfrentar que los líderes de la comunidad hablaban con hombres, no con mujeres”.
En los primeros años, cuando venía un profesor que apoyaba, explica, era al que buscaban para plantearle los temas prioritarios, aunque yo estaba en la escuela de lunes a viernes. “Son esas desigualdades de género que persisten. Y tuvimos que hacernos notar, aunque eso a veces les molestara”.
