Dicen que fue en 1965 cuando nació una de las tradiciones más arraigadas de fe hacia la Virgen de Guadalupe. Una tradición que emergió en el municipio de Villaflores y que, desde entonces, reúne a miles de fieles que emprenden el camino como ofrenda y devoción.
A paso firme y con una fe inquebrantable, miles de peregrinos salen cada 9 y 10 de diciembre para iniciar el descenso hacia la capital del estado, rumbo a la parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe. Entre ellos, se tejen cientos de historias… historias que han dado sentido a su caminar.
Muchos de ellos llevan más de 40 años recorriendo este trayecto. Caminan por tradición, por costumbre… o por una promesa que los acompaña a lo largo del camino.
El paso del tiempo también ha transformado esta peregrinación. Lo que comenzó como un solo grupo unificado, hoy se ha diversificado. Participan contingentes del barrio de San Roque, Barrios Unidos y, por supuesto, la Magna Peregrinación, la más numerosa de todas.
A esta expresión de fe se suman las nuevas generaciones. Muchos, desde los brazos de sus padres, viven con emoción lo que, con los años, se convertirá en parte de su propia tradición.-
Bajo el sol del mediodía, miles de peregrinos continúan su ingreso a la capital, sumando kilómetros de fe para demostrar el amor que profesan a la Virgen de Guadalupe, la imagen religiosa más venerada en México.
-Este 12 de diciembre, la comunidad católica se viste de fiesta. Hoy, se celebra a la madre de todos los mexicanos.
