En Venezuela, además de la atención a heridos por el terremoto del 24 de junio pasado, también se han incrementado las consultas en salud mental tanto para damnificados como para personal sanitario, informó Médicos Sin Fronteras (MSF), que tiene presencia en la nación sudamericana.
Carlos Arias, responsable de las actividades de esta organización internacional para Latinoamérica y el Caribe, consideró que tras una semana, el país está en un momento “de transición”, de la etapa de adrenalina y de urgencia “a empezar a reconocer la magnitud de lo que ha pasado”.
Miles de personas, dijo, han perdido sus casas, están desplazadas, se requiere atención sanitaria y de otros servicios, además de que el problema de salud mental, “que es enorme”, aumentará.
En este sentido, expuso que algunas de las consultas que el personal de MSF ha brindado han sido para tratar a personas que estaban en shock ante las pérdidas familiares y materiales, igualmente por “duelo fisiológico y patológico”, que puede llevar a estrés postraumático, ansiedad, depresión, entre otros.